domingo, 14 de marzo de 2010

¿Qué es un ensayo?

Piensa por un momento en tu plato favorito y en las distintas variantes que existen. Pienso en el mío: el cebiche y sus tipos: de pescado, mixto, de conchas negras, etc. Piensa ahora en los distintos tipos de pescado con que se puede preparar el primero: bonito, lenguado, corvina o, incluso, la menospreciada anchoveta.

Algo similar ocurre con una modalidad textual que suele acompañarnos en la universidad y en el ámbito académico: el texto académico, tipología textual que agrupa al resumen, la reseña, el ensayo, la monografía, la tesis, etc. Ahora, el asunto no queda ahí; el ensayo tiene clasificaciones o tipos como ocurría con nuestro cebiche de pescado. De este modo, tenemos al ensayo expositivo (EE), literario, filosófico, argumentativo, entre otros. Pero ¿qué es, entonces, un ensayo expositivo?

Es una composición escrita breve y objetiva. Lo primero tiene sentido dado que el ensayo no agota todos los ángulos desde los cuales se puede analizar un tema en particular; todo lo contrario, su objetivo es presentar solo una cara del asunto. Esta brevedad le permite ser leído de una sola vez. Lo segundo, su objetividad, tiene sustento en tanto su carácter analítico, esto es, en la puesta en evidencia (análisis) del tema. Recuerda que exponer supone dejar ver.

¿Qué debo hacer para escribir un EE?

1. Conocer su estructura. Conocer y dominar conceptos como introducción, cuerpo y conclusión ayudan a escribir efectivamente un EE y no un reportaje o un cuento. Pero dominar estos conceptos no solo implica saber qué es, sino qué va (qué se escribe), qué no va (qué no se escribe) y cómo va (cómo se debe plasmar las ideas y en qué proporción).

2. Identificar sus ingredientes básicos. Los ingredientes de un buen ensayo son muchos, pero se pueden sintetizar en cinco:

a. narrador;
b. formalidad;
c. precisión léxica;
d. economía del lenguaje;
e. variedad.

Narrador. Frente a un texto narrativo que admite el uso de la primera persona para el desarrollo de las ideas, la enunciación en un EE demanda el uso del impersonal:
A continuación, se analizará […].

O de la primera persona en plural: A continuación, analizaremos […]. Por ello, evita el uso de expresiones del tipo: A continuación, analizaré […].

Formalidad. Si a un matrimonio no asistimos con zapatillas, tampoco debemos escribir un texto académico con palabras propias de la oralidad. La escritura tiene sus propios códigos y estos rechazan la presencia de las marcas de oralidad:
Bueno, en conclusión, […].

Las interpelaciones al lector son también formas inapropiadas para un EE y -en general- para todo texto académico. Evita oraciones como Además, es una enfermedad que a ti no te gustaría tener.

Precisión léxica. Cuando no se tiene la palabra precisa, recurrimos, muchas veces, a palabras que semánticamente poseen diversos significados. Palabras como algo, cosa, haz, poner, etc., son comunes, pero muy vagos en su significado: El alcohol es una de las cosas más dañinas que existe para el hombre.

Economía del lenguaje. En la sencillez se halla la belleza; y en los textos breves como el de un ensayo esto toma mayor sentido. Evita expresiones (palabras, frases) que no aporten al texto: Internet, que es el medio de comunicación más revolucionario de la historia, y sus redes sociales han cambiado […]».

En este caso, bien se podría evitar el relativo que y el verbo es.

Variedad. No intentes revolucionar el lenguaje del ensayo, pero evita expresiones trilladas, y que hablan de nuestra escasa originalidad: Las autoridades deberían tomar cartas en el asunto para solucionar este grave problema.

Aquí les adjunto una práctica (con su solucionario); les sugiero que la impriman, luego la desarrollen y, finalmente, cotejen sus respuestas.

ACTIVIDADES_01_ENSAYO









¿Satisfecho? Espero que sí. Hasta la próxima entrada.

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